jueves, 1 de noviembre de 2012

Volver


Conversar con uno de mis íntimos amigos (en realidad mi compadre), Edgar Cabrera Junco, siempre es bueno para mi salud emocional, me despierta ideas y hace que revivan en mí las ganas de volver a vivir en una de mis pasiones: la Literatura, dejada de un lado ahora por el trabajo y los quehaceres del hogar.

Uno nunca debe olvidarse de las cosas que le dan vida, que lo hacen soñar y, en mi caso, la literatura es una de esas ruedas que hace que mi vida pueda seguir sin sucumbir en el aburrimiento del status quo.

Por ese motivo es el que me he decidido a retomar este blog dejado de lado por varios meses y aunque el tiempo y la falta de aire agobie siempre, siempre hay minutos al día en donde uno pueda aprovechar para hacer lo que más quiere.

Así que empezamos nuevamente con este coche y a escribir y escribir que es uno de los placeres que existen en este mundo.
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