jueves, 11 de junio de 2009

Cara azul II

Se sentó atrás de él. Pensó que tras esperarlo por más de tres horas no iba a subir a ese vehículo; pero la suerte estuvo de su lado y salió solo.
Tenía que actuar de inmediato, la gente pronto llenaría el carro; así que lo hizo, sacó la cuerda metálica que le había quitado a su guitarra y la apretó fuertemente contra el cuello comenzando a hundirse entre sus carnes hasta llegar a la yugular.
"Hola, soy yo, ¿me recuerdas...?", y los ojos del hombre comenzaron a llenarse de sangre

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