miércoles, 27 de mayo de 2009

Sopa de chuño en mi Mesa de Noche


El último revuelo de discriminación, racismo, complejo, piconería, porquetutienesyyono, en la televisión peruana, ha sido lo acontecido la semana pasada en un programa de Plus Tv, Mesa de Noche, programa conducido por Ximena Lindo, Denise Arregui Y Renzo Schuller, acerca de la participación de Magaly Solier y cía.

¿Qué hacen allá? ¿Vendiendo chomas? ¿Vendiendo chullos o chuno? Luego de ver ese infeliz chiste o comentario, solo me salta una curiosidad, qué hubiera pasado si es que uno de nuestros actores "blanquitos" hubiera estado allá. Es obvio que el trato hubiera sido otro, y creo que no se hubiera prestado para burlas, sino se le hubiera alentado. Es que en el Perú, lo crean o no, el racismo y la discriminación, si bien han mermado, aún se esconden en nuestro subconsciente. Aún queda esa mirada de asco cuando viajamos en la combi, o esa mirada de gracia cuando vemos que alguien habla con un dejo provinciano.

Ocurre lo mismo en nuestros centros de estudios, la política, la publicidad, en la misma Iglesia, en la sociedad en sí. Todo lo que no sea aceptado como propio (como humano diría), es visto como ajeno, con cierto recelo e incluso miedo, como aquel elemento que rompería el status quo y, por ende, debemos de desecharlo, excluirlo, arrojarlo al más allá. Esa negación implica envolver a ese otro en una pulsión tanática y a negar todo lo que le ocurre. Un ejemplo claro de esto fue lo ocurrido en la décadas de los ochenta y noventa, cuando en los andes del Perú había una guerra interna, la cual era practicamente ninguneada en Lima, la cual solo reaccionó cuando estalló el coche bomba en Tarata, la Lima "oficial". Otro ejemplo reciente es lo ocurrido en el Sur Andino a causa del friaje, mientras que en Lima todos los medios se ocupan del virus de la gripe porcina, la cual no ha causado ningún muerto en el Perú, nadie toma atención al centenar de muertos por culpa de la neumonía.

Es irónico, en el Perú todos tenemos algo de mestizo, sino a nivel racial, sí en lo cultural. Somos un país chicha, que necesita integrarse, aunque cueste porque somos muchas naciones dentro de un mismo lugar. A nivel personal, pienso que es un dulce imposible para nuestras generaciones, algo que muchos peruanos quisiéramos, pero que por culpa del egoísmo humano por ahora no lograremos.

Ilustración: Álvaro Portales.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

Quisiera ponerme en contacto con quienes hacen el programa... Quiero llegar a Lima y buscar el amor que perdí y que está en uno de esos cajones de la mesa de noche...