sábado, 3 de enero de 2009

Confesión IV

en silencio
mirando que mi voz nunca podrá alcanzar tu piel
como mi mano nunca podrá ser cuadro de tu vida

decepción
las hojas de ese árbol caen
y comprendo que tu mundo se escribe con sol
yo vivo en las sombras
esperando que anochezca para ser vela
y para comer de las sombras

resignación
enterrarme boca abajo
pies arriba esperando que no llueva
que no me riñan en las orejas
pues la vida se hace polvo cada vez más rápido
cada vez que no entiendo de tu voz

y morir
saber que no estás
que no te encuentras en mi plano kantiano
que una mirada tuya nunca será un verso de este poema
que eres solo la quimera que mueve mi mano

disculpen la tristeza
es domingo y no tengo burro con orejas
pero sí tristezas que me hacen ser burro

0 comentarios: